Tradicionalmente se conocen cuatro modelos de gestión de desempeño, los que se diferencian por los momentos en que ocurren las evaluaciones. Así, tenemos modelos anuales, semestrales, trimestrales y por proyecto. Entonces cómo defino cuál sirve para mi empresa. Para hacerlo, te proponemos que te realices las siguientes preguntas:

1.- ¿En qué etapa de la vida está mi empresa?

Al igual que los ciclos de vida de los colaboradores, las empresas también tienen ciclos de vida: Cuando se acaban de formar, luego su madurez y finalmente (esperemos no sea tu caso) su muerte. Entonces, entender en qué etapa estamos, es fundamental para decidir qué es lo mejor para nosotros.

 

Por lo general, una empresa que recién está comenzando, debería ocupar un modelo anual, ya que es el más utilizado y fácil de implementar, porque implica una gran evaluación anual y funciona intuitivamente, siguiendo la lógica de la causa y el efecto.

 

En tanto, si tu empresa ha llegado a la madurez y tienes más experiencia en el manejo de los recursos humanos, un modelo semestral o trimestral te dará mayor control sobre el rendimiento de tus trabajadores, acompañando de cerca los procesos de crecimiento de tus colaboradores.

 

Si ves que tu empresa está en su ocaso, lo más recomendable es implementar un proceso trimestral, para seguir de cerca el rendimiento de los colaboradores y tratar de revertir la situación. Quizás, si aumentas las cercanía con ellos puedas detectar los conflictos que han puesto a tu empresa en esa situación y logres tomar medidas para tratar de sacarla nuevamente a flote.

2.- ¿Cuántos colaboradores tengo?

Ya sea que manejas una minipyme, pyme o una transnacional, lo recomendable es tener un sistema de gestión de rendimiento. El modelo a elegir no solo depende de cuántos trabajadores tienes, sino de cómo te es más fácil implementarlo. Sin embargo, quizás si tu empresa tiene muy pocos colaboradores puedes permitirte realizar menos evaluaciones durante el año, ya que, se supone, que al ser menos personas estarás en constante comunicación y pendiente de los procesos.

 

Entonces, por ende, si tu empresa es muy grande, entonces necesitarás mayor supervisión y evaluaciones periódicas, de ahí que el modelo trimestral es el ideal para ti.

3.- ¿Tengo departamento de Recursos Humanos?

Si la respuesta es sí, pues entonces modelos semestrales o trimestrales serán factibles de implementar de manera segura y eficaz. Los expertos en relacionamiento entre el personal serán capaces de sacar el mejor provecho de esta instancia, la que no solo es útil para la empresa, sino también para el crecimiento personal de tus colaboradores, aumentando así el compromiso del trabajador con la empresa.

 

Pero si aún no tienes departamento de Recursos Humanos, entonces adoptar un sistema anual es tu opción, ya que funciona de manera natural con una evaluación a final de año. 

4.- ¿Cómo organizo mi trabajo?

El modo en que organizas tu trabajo de manera interna también es  un factor a tener en cuenta a la hora de definir qué modelo elegirás. Por ejemplo si tus equipos de trabajo se van organizando por proyectos específicos, entonces un modelo ajustado a evaluar solo las metas del proyecto puede ser muy útil, especialmente si los equipos van variando o trabajan por un tiempo determinado para tu empresa. Esto te permitirá fomentar el trabajo el equipo y levantar liderazgos y ,al mismo tiempo, alinearlos con los valores de la empresa. 

 

Como puedes ver, implementar un modelo de gestión de rendimiento es vital para todo tipo de empresa, grande o pequeña, una que inicia sus actividades u otra que ya las está terminando. Lo que buscan estos modelos es alinear a los colaboradores con los objetivos de la empresa, comprometerlos con ella y lograr su mejor de desempeño, para alcanzar el éxito de la compañía. Como dice Richard Branson, CEO de Virgin.

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