La reducción de jornada laboral en México es una de las reformas laborales más relevantes de los últimos años. Su impacto va mucho más allá del área de Recursos Humanos: afecta directamente la planeación financiera, la operación, el cumplimiento legal y el diseño del trabajo dentro de las organizaciones.
Aunque el debate público se ha centrado en el bienestar de las personas, para las empresas la clave está en entender cuándo entra en vigor, cómo se implementará y qué deben hacer hoy para prepararse, evitando riesgos legales y operativos.
En esta guía encontrarás un análisis claro, actualizado y práctico para líderes empresariales que necesitan anticiparse.
La propuesta consiste en reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, sin disminución salarial. A diferencia de otros cambios laborales, esta reforma contempla una implementación gradual, permitiendo a las empresas adaptarse progresivamente.
El objetivo principal es:
Mejorar la calidad de vida de las personas.
Reducir riesgos psicosociales.
Aumentar productividad sostenible.
Alinear a México con estándares internacionales.
Actualmente, la reforma:
Ya fue aprobada en lo general
Está pendiente de leyes secundarias
Debe publicarse en el Diario Oficial de la Federación (DOF) para entrar en vigor
Aunque aún no es obligatoria, el marco legal de transición ya está definido, lo que convierte a 2025 y 2026 en años críticos de preparación para las empresas.
No existe una única fecha de entrada inmediata. La reducción se implementará por fases, con una ruta clara hasta 2030.
1 de enero de 2026 – Fase de preparación
Entra en vigor el marco legal de transición
No es obligatorio reducir horas aún
Las empresas deben:
Actualizar reglamentos internos
Adecuar contratos y políticas
Invertir en tecnología de control de jornada
1 de enero de 2027 – Primer recorte
Jornada máxima: 46 horas semanales
1 de enero de 2028
Jornada máxima: 44 horas semanales
1 de enero de 2029
Jornada máxima: 42 horas semanales
1 de enero de 2030 – Meta final
Jornada máxima legal: 40 horas semanales
La reforma aplica a:
Empresas públicas y privadas
Colaboradores sujetos a la Ley Federal del Trabajo
Todas las industrias, independientemente de su tamaño
Sectores con turnos, operación continua o esquemas presenciales intensivos (manufactura, retail, logística, salud) deberán realizar ajustes más profundos en su diseño operativo.
Mejor salud física y mental
Mayor equilibrio vida-trabajo
Aumento en satisfacción y compromiso
Reducción de estrés y burnout
Mayor productividad por hora trabajada
Reducción de rotación y ausentismo
Mejor atracción de talento
Fortalecimiento de la marca empleadora
Mayor formalidad y control de la jornada laboral
La evidencia internacional demuestra que menos horas no significan menos resultados, cuando existe rediseño del trabajo y uso de tecnología.
Muchas organizaciones ya están actuando de forma preventiva, implementando:
Pruebas piloto de reducción de jornada
Reorganización de turnos y cargas laborales
Esquemas de flexibilidad controlada
Inversión en sistemas de asistencia y productividad
Capacitación a líderes en gestión por objetivos
La tendencia es clara: quien se prepare antes, tendrá ventaja competitiva.
Identificar roles críticos
Medir horas reales trabajadas
Detectar sobrecargas y cuellos de botella
Para que la STPS valide un sistema de registro a partir de 2026, este debe cumplir con:
Inalterabilidad: historial que impida edición manual
Identificación digital o biométrica: huella, rostro, PIN o QR
Registro de descansos: comidas y derecho a la desconexión
Disponibilidad inmediata: reportes digitales ante inspección
Formatos en papel o Excel ya no serán suficientes.
Menos foco en horas, más foco en resultados
Automatizar tareas administrativas
Priorizar trabajo de alto valor
La reducción de jornada impacta:
Costos laborales
Planeación financiera
Cumplimiento normativo
Productividad organizacional
La clave no es esperar a que sea obligatorio, sino anticiparse. Las empresas que comienzan hoy pueden:
Reducir riesgos legales futuros
Optimizar costos operativos
Mejorar experiencia del colaborador
Tomar decisiones basadas en datos reales
La reducción de jornada laboral en México será un cambio clave para las empresas en los próximos años. Aunque su implementación será gradual, anticiparse es fundamental para evitar ajustes de última hora, riesgos legales y sobrecostos operativos.
Las organizaciones que se preparen desde ahora podrán optimizar procesos, mejorar la productividad y fortalecer la experiencia de sus colaboradores. En Rankmi, ayudamos a las empresas a adaptarse a este cambio con tecnología que facilita el control de jornada, el cumplimiento normativo y la toma de decisiones basada en datos.
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